LAS PALABRAS del idioma que más me gustan en los últimos meses son pelele, títere, bribón y mamarracha. Existe en mí una querencia por desvalorarme, sin duda para corregir el ego igual de exagerado que tengo. Creo además que todos somos un poco peleles y títeres y mamarrachas en este mundo, y los que se precian de controlar su vida, de hacer exactamente lo que desean hacer, son mentirosos o monstruos.