¿CUÁL ES la tragedia de la literatura en los últimos cincuenta años? Que la gloria, que es una ambición pueril y desesperada, situada en el lado que empieza con la muerte, ha sido sustituida por el éxito, que es una ambición al alcance de la mano, situada en este lado de la vida. Los escritores con sueños irreales han sido sustituidos por los escritores con sueños contantes y sonantes, de esos tan pequeños que hasta se pueden conseguir.