VAMOS HACIA sociedades cada vez más autoritarias con poderes menos legítimos. La causa es el empoderamiento de las minorías y la creciente debilidad de los poderes centrales.

La debilidad del poder crea nostalgia de poder. La agonía del heteropatriarcado genera restauraciones aún más rabiosas. La decadencia colonial del hombre blanco crea nuevos neocolonialismos. La reacción a la debilidad es la ultraderecha o la derechización del centro (Macron).

Ante este panorama, y aunque ya no conservamos la suficiente infantilidad como para figurar en un bando, tendremos que ponernos de nuevo del bando de las pateras. Y si las pateras cambian alguna vez de bando, del otro.