LO PEOR no son los sectarios que afirman que el ser humano es por esencia egoísta, depredador, territorial, partidario de su sola seguridad y de los suyos. Tampoco los inocentes que aseguran por el contrario que el ser humano es justo, altruista y bueno por naturaleza, soñador esencial y buscador incansable de la libertad. No. Lo peor son aquellas personas objetivas, peritas en el punto medio y con cátedra en el hielo, que sostienen que el ser humano es una mezcla exacta de egoísmo y altruismo, de miedo y valentía, de conservador y libertario, todo al 50%, en empate técnico infinito, y que para todo problema te aconsejan moderación, más moderación, su palabra es siempre y solo moderación… ¿Y cómo queréis que me modere si me han lanzado a esta vida sin permiso, con un nombre extraño, en un lugar que no he elegido, y desde el principio sé que no voy a durar, que mi persiana acabará bajándose, có-mo-que-réis-que-me-mo-de-re?