LAS PAJAS son además la unidad de medida sexual del escritor, ese solitario: en cada una de ellas ponemos en juego no solo la libido sino nuestra imaginación, nuestro talento, la capacidad que tenemos de convertir la realidad mostrenca en otra cosa: ¿para cuándo, en las obras completas de cada escritor, un libro dedicado a “Mis pajas”, verdadera raíz de la que muchas veces surgieron los otros libros, los otros árboles?