EL LUGAR donde comenzamos nuestra vida, la cuna, es una caja; el lugar donde la terminamos, el ataúd, es otra caja: el trayecto que va de una a otra se hace también a través de cajas, la caja de la familia, la caja de una ideología, la caja de una patria, de una religión, de un matrimonio, de una sexualidad. También lo que yo he hecho, renunciar a las cajas de la familia, la religión, el matrimonio, el género o la patria, es una caja... 

Pero es otra caja. Es mi caja.