CÓMO ME aburre Cioran cuando insiste en que hasta el más pequeño paso en la sabiduría se debe al sufrimiento. Todo eso no es más que romanticismo negativo de la peor ralea. ¿Y cuánto tengo que sufrir para alcanzar el suficiente conocimiento, señor Cioran, si se puede saber? ¿Le vale con que me detenga un poco antes del ataúd, o debo seguir más allá?